Cómo Europa traicionó sus principios y se vendió a la oligarquía financiera. Elena Basile   

 

Marco Tosatti

Queridos amigos y enemigos de Stilum Curiae, ofrecemos a vuestra atención este artículo de Elena Basile, publicado en Insideover, a quien agradecemos su cortesía. Disfruten la lectura y difundan.

§§§

 

Publicamos la primera parte de una exposición sobre Europa, Estados Unidos, Ucrania, Israel y las élites políticas de la Unión Europea,  brindada por Elena Basile, ex embajadora italiana en Suecia y Bélgica, columnista y autora de muchos libros de ficción (desde Donne, nient’altro che donne en 1995 hasta Frammenti de Bruselas en 2024) y ensayos (L’Occidente e il nemico permanente,  2024).

 

Si queremos ser conscientes de las contradicciones de las oligarquías antiliberales debemos centrarnos en el pensamiento progresista y erradicar la hipocresía que lo domina. Me sorprende la forma en que los medios de comunicación más escuchados logran seguir saboteando los débiles intentos de mediación que Moscú y Washington podrían alcanzar sobre Ucrania y presentarse -junto con las clases dirigentes europeas- como los poseedores de una moral basada en el Estado de Derecho y los derechos humanos. Estaba claro para la mayoría que defender esta narrativa no era conciliable con el apoyo al genocidio en curso de Netanyahu. Esto explica por qué jamás en algunos periódicos convencionales la denuncia de los crímenes de guerra en Cisjordania, del genocidio en Gaza y del régimen fascista de Netanyahu, Smotrich y Ben Gvir es ahora un lugar común. Artículos que nos consuelan y que podrían salir de nuestra pluma.

Sin embargo, la denuncia del terrorismo de Estado israelí no va acompañada de la propuesta realista de políticas de aislamiento concreto del país. La única posibilidad de frenar la yubris israelí sería el fin de la cooperación político-militar, económica y energética con Israel por parte de los países europeos. Las sanciones duras, 18 paquetes de sanciones a la par con las aplicadas a Rusia, deberían ser apoyadas firmemente. Ursula von Der Leyen y Kaja Kallas podrían verse asediadas y obligadas a afirmar que la UE ha llegado a una decisión conjunta de la que Hungría, Italia y algunos otros se abstienen. Desafortunadamente, eso no sucede. Acorralados por los Macron, Starmer y Mertz, por nombrar a los más influyentes, que fingen desaprobar el genocidio, el apartheid y la invasión de Gaza, no se atreverían a tomar ninguna medida concreta que penalice a Israel.

Esta es la misma posición de gran parte de la diáspora judía, que tranquiliza su conciencia con la crítica al genocidio de Netanyahu, un accidente en el camino, de una historia de Israel no examinada en sus premisas que han llevado a los crímenes de hoy. Por lo tanto, es comprensible cómo Trump, Meloni, Orban, la derecha radical que está creciendo en Europa, no es tan diferente del partido transversal DEM en el poder. Es cierto que la forma tiene su propia relevancia política. Había una diferencia entre Hitler y las clases capitalistas que se expresaba en los liberales alemanes y que permitió al dictador llegar al poder. Churchill no era Hitler, aunque durante las primeras reuniones quedó favorablemente impresionado por la personalidad del racista psicópata. Sigue siendo importante entender que Meloni está en el poder hoy porque hemos experimentado la política del pensamiento único DEM, cuya mejor manifestación fue en Mario Draghi.

Y, de hecho, la derecha radical ahora está limpia y bendecida. Nuestro presidente de la República, emblema del pensamiento liberal y democristiano, progresista, proatlántico y subordinado al lobby DEM, convive con Meloni, apoya la guerra en Ucrania y, con mucha cautela, ha comenzado a pronunciar unas palabras de condena contra la violencia ejercida contra los palestinos, los nuevos parias, los nuevos judíos.

Así es como Europa ha traicionado sus principios.

Para expulsar a los fariseos del régimen, las oposiciones deberían -con una movilización constante en el Parlamento y en la sociedad civil- exigir duras sanciones a los gobiernos europeos y el aislamiento del Estado canalla. Dispersarse en mil iniciativas, relevantes como prueba de la indignación civil pero sin efecto, no ayuda a nuestra causa. Leí con gran interés los artículos de Migone y D’Orsi, cuyo pensamiento y pasión civil he admirado durante mucho tiempo. Dudo, sin embargo, que podamos resucitar a las fuerzas de paz de la ONU que tendrían que participar en una confrontación militar con Israel bajo la cobertura y defensa de Estados Unidos. China, Rusia y los países árabes no podían apoyar una acción capaz de provocar una escalada hacia la Tercera Guerra Mundial. La única acción unida que queda es una guerra económica contra Israel.

Intentemos exponer la hipocresía de los DEM gobernantes para mostrar a la opinión pública moderada y manipulada que no son diferentes de Trump o de la derecha radical que se toma selfies con Netanyahu. De esta manera, será posible reconstruir el hilo de una política europea que ha traicionado sus principios y se ha convertido, como querían sus arquitectos desde Draghi hasta Gentiloni, desde Macron hasta Starmer, en el brazo operativo de la OTAN para las guerras imperiales tanto en Ucrania como en Medio Oriente. En el discurso surrealista pronunciado en Rimini, Draghi criticó la rendición de la UE a Trump, aceptando los aranceles y el diktat sobre energía e inversiones.

Fingió no saber que el mercado y la burocracia de la UE sometida a los lobbies empresariales fueron construidos por él, por Monti, por Prodi, por Gentiloni y por sus colegas europeos. Al menos los nórdicos y los británicos no lloran lágrimas de cocodrilo. Saben muy bien que la UE de hoy es una correa de transmisión para los intereses de Black Rock. La ósmosis es evidente. El canciller Metz, como se sabe, trabajó para Larry Fink.

Las políticas neoliberales y de austeridad, fuertemente deseadas por Draghi, fueron la base de la dependencia de Europa del capitalismo financiero estadounidense, del hundimiento del euro y de una relación deudor-acreedor que fue ventajosa para los acreedores. Los deudores amablemente llamados PIIGS han cedido la soberanía económica sin obtener la solidaridad ni los mecanismos de compensación. La aceptación del sistema creado en Maastricht y de los pactos fiscales ha llevado a un drenaje de recursos de los Estados más pobres del sur a los más ricos del norte. La “flexibilización cuantitativa”, las inyecciones de liquidez promovidas por Draghi a imitación de lo que la Fed estaba haciendo en Washington y las políticas de austeridad han contribuido al crecimiento de los beneficios bancarios y financieros a expensas de las clases trabajadoras europeas. El llamado de Draghi a un mercado de capitales europeo, deuda común, unión bancaria e impuestos comunes hoy es una paradoja tragicómica.

La UE que quería esta clase dirigente ha sido una organización burocrática, dominada económicamente por los alemanes y colonia geopolítica de Estados Unidos.

 

Publicada originalmente en italiano por  Marco Tosatti el 29 de agosto de 2025, en https://marcotosatti.com/2025/08/29/cosi-leuropa-ha-tradito-i-suoi-principi-e-si-e-venduta-alloligarchia-finanziaria-elena-basile/

Traducción al español por: José Arturo Quarracino

 

 

§§§

Aiutate Stilum Curiae

IBAN: IT79N0200805319000400690898

BIC/SWIFT: UNCRITM1E35

ATTENZIONE:

L’IBAN INDICATO NELLA FOTO A DESTRA E’ OBSOLETO.

QUELLO GIUSTO E’:

IBAN: IT79N0200805319000400690898

***

Se hai letto « Cómo Europa traicionó sus principios y se vendió a la oligarquía financiera. Elena Basile    » ti può interessare:

Torna in alto