Marco Tosatti
Queridos amigos y enemigos de Stilum Curiae, Antonio Romano, a quien agradecemos de todo corazón, ofrece a vuestra atención estas reflexiones sobre la Iglesia actual. Disfruten la lectura y la difusión.
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Lo llaman “nuevo paradigma”
¿Qué quiere decir el término paradigma? El Nuovo Zingarelli y el Nuovo Etimologico Zanichelli son muy sobrios: tanto en griego como en el latín tardío significa ejemplo, modelo. En la página web encontramos escrito: «Indica un modelo de referencia, un prototipo o una idea guía (por ejemplo, un “paradigma moral” o un “cambio de paradigma” entendido como una mutación radical de mentalidad o enfoque)».
Esto es lo que escribe Bergoglio en Amoris Laetitia: « Quiero subrayar que la atención dedicada tanto a los migrantes como a las personas con discapacidades es un signo del Espíritu. Porque ambas situaciones son paradigmáticas: ponen especialmente en juego cómo se vive hoy la lógica de la acogida misericordiosa y de la integración de los más frágiles» (47).
Paradigma/paradigmático: una palabra acompañada de un cierto refinamiento lingüístico cautivante capaz de atraer la atención y, por lo tanto, útil para valorizar discursos importantes y convincentes. Este término es muy popular en la Iglesia sinodal, desde Evangelii Gaudium hasta Fratelli tutti, desde Dilexi te hasta Magnifica humanitas, sin contar los diversos documentos elaborados por el sínodo. El Informe Final del Grupo de Estudio nº 9 propone un «cambio de paradigma», también llamado «cambio de perspectiva» o «perspectivas inéditas, que están anunciadas ya en acto, también en la interpretación de las Escrituras respecto a la homosexualidad: «el estudio de la teología ha permitido abrir nuevos horizontes para la interpretación contextual de la Biblia, más allá de lecturas tradicionalistas o incluso fundamentalistas».
En la Iglesia sinodal fundada por Jorge Mario Bergoglio, «cambio de paradigma» significa que la doctrina de la Iglesia no deriva más de la Revelación, transmitida a lo largo de los siglos por la Tradición, sino de contingencias históricas que suscitan experiencias antropológicas renovadas capaces de determinar nuevos estilos religiosos. Esta transformación de la doctrina católica se materializa con el Sínodo sobre la Sinodalidad, propuesto como paradigma eclesial permanente centrado en el diálogo y en la escucha, concretados por el discernimiento en el Espíritu Santo.
En particular, hasta Pío XII, los documentos de la Iglesia se expresaban con conceptos esenciales, expresados con extrema claridad y sin rodeos; con la Iglesia sinodal, «cambio de paradigma» significa producir documentos con lenguaje ambiguo, hábilmente diseñados para confundir y engañar. Un ejemplo clásico es Amoris Laetitia, concebido por Fernández y Bergoglio con la finalidad de abolir el Sexto Mandamiento… pero sin ser demasiado llamativo. Luego del escándalo que suscitado y diez años de polémicas, en la conferencia organizada en Roma por León XIV, se prefirió fingir que el problema no existía y, en consecuencia, «quien calla consiente».
Durante la Misa celebrada el 14 de septiembre (Exaltación de la Santa Cruz) en la iglesia católica de San Gabriel en Hopkins (Minnesota), durante la oración de consagración del vino, el padre Brent Bowman comenzó a temblar y llorar. En una entrevista concedida a LifeSiteNews, el sacerdote dijo: “El cáliz se volvió tan pesado que ya no lo podía sostener… Sentí mis manos como fijadas en el cáliz de la Preciosísima Sangre… Creo que he recibido la gracia de comprender más profundamente la amargura y, al mismo tiempo, la dulzura de la Pasión de Nuestro Señor, así como la cantidad de sangre que Cristo derramó a causa del inmenso peso de todos nuestros pecados”. En el Nuevo Testamento encontramos escrito 41 veces que Jesús vino/se manifestó/murió para el perdón de los pecados. Cambiar el paradigma significa relativizar el «pecado» enfatizando la «fragilidad», pero sobre todo la «victimización».
Al final de la reunión en Roma sobre Amoris Laetitia, el presidente de la Conferencia Episcopal de Escandinavia, el obispo Erik Varden, expresó su opinión sobre las parejas que sufren por no poder recibir la Comunión: “Una preocupación pastoral principal en estas situaciones es recordar el panorama general, permitiendo que quienes sufren descubran el significado potencialmente fecundo de sus propias dificultades, lo cual puede servir para disminuir el egoísmo y purificar el amor”. Varden añadió que las comunidades católicas están dispuestas a acoger estas situaciones “con madurez” y que para quienes viven en una relación irregular, esta actitud resulta “liberadora”. Sin decirlo explícitamente, las palabras del obispo muestran que el nuevo paradigma debe ser capaz de normalizar la situación psicológica de quienes podrían sufrir un sentimiento de culpa por no poder recibir la Comunión.
En el mundo LGBT, la victimización es imprescindible, y en una entrevista reciente el padre James Martin dijo que las personas homosexuales son “tratadas como basura”, sujetas a “violencia física” y fuertes burlas. Martin espera que los homosexuales puedan superar su malestar psicológico por sentirse culpables y finalmente puedan besarse en la boca cuando, durante la Misa, el sacerdote les invita a intercambiar la paz. El obispo de Málaga, José Antonio Satué, envió un mensaje al XV Encuentro de Cristianos LGTBIQ+, organizado en Chipiona (Cádiz) por PADIS Canarias, del 9 al 11 de octubre, reconociendo las heridas que sufren en el ámbito eclesial. En el Informe Final del Grupo de Estudio nº 9 encontramos escrito: «En cuanto a las resistencias, limitándonos a las presentadas en la experiencia personal, queremos enfatizar lo siguiente: la soledad, la angustia y el estigma que acompañan a las personas homosexuales y a sus familias».
Describo sintéticamente otro “truco” implementado por la Iglesia sinodal para justificar los nuevos paradigmas antropológicos y religiosos.
El 13 de octubre el padre Martin participó en una procesión eucarística organizada por el Instituto Napa, que partió de la catedral de San Patricio, atravesó todo el centro de Manhattan y terminó con una Misa presidida por el obispo auxiliar de Nueva York, Joseph Espaillat. Martin dijo que fue invitado a llevar la Custodia con el Santísimo Sacramento.
Esta es la estrategia de Martin: en los días en que en Roma se discute sobre la Comunión para los divorciados y vueltos a casar, yo llevo el Santísimo Sacramento en procesión para invitar a todos, todos, todos (de memoria bergogliana) a recibir la Comunión. En otras palabras, este sacerdote invitó al pecado de la sodomía a la procesión, incensándolo abundantemente para ocultar la malicia, redimirlo y así integrarla plenamente en el Catolicismo.
Del mismo modo que Ulises, quien utilizó la estratagema del legendario caballo para conquistar Troya, Martín utilizó el recurso de la procesión eucarística para conquistar la doctrina católica. Repasemos el mito: Los griegos (LGBT) fingieron abandonar el asedio de Troya (doctrina católica), dejando el caballo (procesión eucarística) en la playa como aparente ofrenda de paz (fidelidad a la doctrina católica). De este modo, los troyanos (cristianos leales al catolicismo), creyendo que la guerra (entre LGBT y la Iglesia) había terminado, dejaron entrar al caballo en la ciudad; pero al final fueron superados por los griegos escondidos en su vientre, que abrieron las puertas y dejaron entrar al ejército enemigo. Troya fue así saqueada y destruida.
Respecto a la relación íntima entre el «cambio de paradigma» y la hipocresía, en referencia a la reciente reunión en Roma, mientras monseñor Philippe Bordeyne, miembro del Comité de Síntesis Final, dijo que la cuestión de la comunión para los divorciados y vueltos a casar “no estaba en el centro” de las discusiones, el obispo de Münster, Heiner Wilmer, afirmó que “surgieron opiniones diferentes sobre la relación entre las normas canónicas y las perspectivas pastorales de Amoris Laetitia“.
Otro ejemplo de un paradigma modificado para uso y consumo de la degradación humana.
Entre los menores, se está produciendo una violencia criminal desenfrenada sin precedentes; sin embargo, quienes en el Vaticano se quejan de la «urgencia de la crisis ecológica» permanecen mudos ante esta emergencia juvenil. Desde que existe el Sapiens Sapiens, en Francia y en Italia los criminales han sido severamente castigados pero, desde hace algún tiempo, el concepto de justicia y el de educación han sufrido un cambio drástico de paradigma, y se tiende a a justificarlos –una vez más– en nombre de la «fragilidad» y de la «victimización». Inevitablemente, desde cierta Izquierda escuchamos declaraciones de este tipo: pobres, hay que escucharlas, sufren mucho.
En todo lo que escribo hay un tema de fondo, una clave de lectura fundamental para comprender la realidad que estamos viviendo y que es útil confirmar con las palabras del padre Chad Ripperger, un exorcista muy conocido en Estados Unidos: “Esta ya no es una batalla de ideas. Es una batalla del bien contra el mal”. Durante algunas entrevistas concedidas este año, el sacerdote dijo que parte del liderazgo eclesial estaría “moralmente comprometido” e involucrada en “cosas muy oscuras… Satanás es el príncipe de este mundo… los demonios ya saben, no por fe sino por deducción, que esta es la verdadera religión: ninguna otra fue fundada por Dios mismo”. Durante la Misa, el demonio le dijo al exorcista que está intentando destruir la Iglesia.
El 7 de febrero León XIV nombró a monseñor James Robert Golka arzobispo de Denver, quien, sin perder tiempo, después de haber expresado al padre Ripperger toda su gratitud por su servicio sacerdotal llevado a cabo, le ordenó suspender durante un año apariciones públicas, homilías difundidas en línea y escritos. El 19 de octubre LifeSiteNews informó que «la lista oficial del clero de la Arquidiócesis de Denver clasificó a Ripperger como “jubilado”’.
Una vez ocurrido el cambio de paradigma, no puede considerarse un abuso si el obispo de Knoxville (Estados Unidos), James Mark Beckman, nombrado por Bergoglio en 2024, ha prohibido en estos días en su diócesis la oración a San Miguel Arcángel al final de la Misa.
Antonio Romano
Publicado por Marco Tosatti en italiano el 22 de octubre de 2026, en https://marcotosatti.com/2026/
Traducción al español por: José Arturo Quarracino
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