Marco Tosatti
Estimados StilumCuriales, ofrecemos a vuestra atención este artículo publicado por Messa en latino, a quien agradecemos por su cortesía. ¿Qué se puede decir? Después quejémonos de las invasiones silenciosas que sufrimos, pero hagámonos un par de preguntas sobre nosotros mismos… Natura vacuum abhorret [la Naturaleza aborrece el vacío] ¿Y de qué estamos llenos (¿o vacíos?). Disfruten la lectura y difundan.
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Milán. Monseñor Delpini suprime la procesión externa de Corpus Christi
No estamos con cámaras ocultas, la descristianización a todo vapor. De la comunicación OFICIAL de la Diócesis de Milán (AQUÍ y abajo): “Los problemas de la viabilidad, caracterizada por un tráfico de coches siempre intenso —especialmente en las zonas semi céntricas pero también periféricas de Milán— hacen que sea impracticable la procesión tal como debería ser. Mientras que en el centro, el turismo excesivo corre el riesgo de hacerla ver como una iniciativa folclórica, perdiendo así totalmente la naturaleza y el sentido del rito“.
El triángulo alrededor de la Catedral de Milán, la Plaza del Duomo, la Plazza Castello – la Plaza San Babila –la Plaza Fontana–, la calle Vittorio Emanuele es en esencia totalmente peatonal. ¿Dónde ve Delpini los automóviles?
Y así, la peregrinación Ad Petri Sedem en Roma, en el tráfico infernal del Tíber alrededor de la Via della Conciliazione con 3500/4000 fieles el año pasado, ¿deberíamos abolirla también?
¿Y los turistas no serían edificados, como ocurre en nuestra Peregrinación a Roma, por Jesús Sacramentado en las calles de Milán?
Obispos como síndicos de la quiebra de nada. Ejecutivos ABSTEMIOS que deberían vender licor. A los 75, Delpini descubrió que hay tráfico en Milán. Pobre Iglesia Ambrosiana, menos mal que la agonía está llegando a su fin.
Deberíamos proponerlo, salva reverentia, al alcalde Sala como jefe de policía después que se jubile, ya que le importa mucho el tráfico urbano. ¡Listos para el obediente regreso a las Catacumbas! Cabe esperar que también CGIL (pero también el Orgullo Gay) y otros sigan el ejemplo y realicen las próximas procesiones seculares en ámbitos cerrados, evitando así la absurda congestión del tráfico en las mañanas de los días laborables y con los negocios abiertos.
Una nota: ayer se cerró el centro de Milán (incluida la Plaza del Duomo), y se desviaron 34 líneas del servicio de transporte público a causa del Giro de Italia (ver foto abajo): se ve que el Giro de Italia, para Delpini, es más importante que Corpus Christi.
“¿Todavía crees?», tal como escribió uno de nuestros lectores.
AQUÍ y al final de la entrada otro cristianismo de miles de jóvenes (que aún creen): la peregrinación de París Chartres (AQUÍ) que está teniendo lugar ahora.
Luigi Casalini
Corpus Christi, procesión en la Plaza del Duomo y no por las calles de Milán
Chiesa di Milano, 22-5-26
La novedad de la celebración diocesana prevista para el 4 de junio está motivada por la congestión del tráfico y la concentración turística, que corren el riesgo de degradar el significado auténtico del rito. El Moderador de la Curia, monseñor Carlo Azzimonti: “El Arzobispo recorrerá las naves para bendecir con el Santísimo Sacramento, para que sea la Eucaristía la que llegue a los fieles reunidos en la Catedral”.
por Annamaria BRACCINI
Será una novedad significativa y se referirá a la inminente celebración diocesana de la solemnidad de Corpus Christi, prevista para el jueves 4 de junio: la procesión tradicional tendrá lugar en realidad dentro de la Catedral y no por las calles de Milán. “Obviamente, es un cambio, pero madurado luego de una reflexión cuidadosa sobre la experiencia de los últimos años, cuando la procesión por las calles de los distintos barrios de Milán –tanto en el centro como en los suburbios– dio un resultado desafortunadamente insatisfactorio”, explica el moderador de la Curia, monseñor Carlo Azzimonti.
¿Por qué insatisfactorio?
Porque el sentido de caminar y orar guiados por el Santísimo Sacramento llevado en manos del Arzobispo quiere manifestar, mediante un gesto público, algo que es fundamental para nuestra fe: adorar la presencia real del Señor Jesús, el Crucificado y Resucitado. Es una señal de amor, de afecto. Pero para que este acto sea verdadero y sincero, es necesario que se den las condiciones objetivas para vivir, en profundidad y en el recogimiento, la oración, el canto, la meditación. Desgraciadamente, hoy, en el atardecer de un día laborable, como es el jueves en el que el Rito Ambrosiano prevé la celebración de Corpus Christi, esto no es posible en nuestra ciudad. Los problemas de la viabilidad, caracterizada por un tráfico automovilístico siempre intenso —especialmente en las zonas semi céntricas, pero también en las periféricas de Milán— hacen que la procesión sea impracticable como debería ser. Mientras que en el centro el turismo excesivo corre el riesgo de hacerla parecer una iniciativa folclórica, perdiendo así por completo la naturaleza y el sentido del rito.
¿Es por eso que se decidió quedarse durante toda la celebración en las naves del Duomo?
Sí. Mantenemos la verdad del gesto, con un tiempo de adoración silenciosa, pero juntos lo innovamos con una bendición que yo llamaría itinerante. De hecho, el arzobispo se desplazará dentro de la catedral para bendecir con el Santísimo Sacramento, como ocurre por ejemplo en la tradición de Lourdes. Podríamos decir que, mientras en la procesión tradicional se sigue al Santísimo Sacramento, el 4 de junio será la Eucaristía la que llegará casi a “tocar” a los fieles reunidos en las naves de nuestra Catedral.
¿Están invitados, como siempre, los representantes de las diferentes realidades del territorio?
Por supuesto. Están invitados todos los fieles, en particular obispos, sacerdotes y diáconos, y luego hombres y religiosas de la ciudad. Además, dado que el título de este año será “La Eucaristía da forma a la Iglesia y es ‘medicina de inmortalidad'”, recordando la antigua cita de San Ignacio de Antioquía, deseamos involucrar de manera especial a los ministros extraordinarios de la Comunión Eucarística y a todos los miembros de organizaciones de voluntarios que tienen a los enfermos en el corazón. También esperamos la participación de los jóvenes, porque su atención pastoral insiste mucho, precisamente, en la oración de la adoración eucarística.
La novedad se refiere a la celebración diocesana, pero en las parroquias individuales, cuando sea posible, ¿será posible seguir realizando la procesión?
Por supuesto, no solo es posible, sino que es deseable. Pienso sobre todo en los pueblos pequeños y en las aldeas, donde no hay congestión del tráfico metropolitano ni concentración de turismo, y donde Corpus Christi, por razones pastorales, se celebra en domingo. En esas situaciones, la procesión también puede celebrarse adecuadamente.
Publicado por Marco Tosatti en italiano el 25 de mayo de 2026, en https://marcotosatti.com/
Traducción al español por: José Arturo Quarracino
