La acusación de Vance contra Ep*stein y el Mossad. Trump, un pasado que no pasa y la trampa iraní    

 

 

Marco Tosatti

Queridos amigos y enemigos de Stilum Curiae, el vicepresidente de Estados Unidos, Vance, hizo una declaración explosiva en los últimos días. En Internet, numerosos perfiles la han relanzado, y a continuación encontrarán un breve artículo publicado en Instagram que recoge las características esenciales de la declaración.

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El financista pedófilo Jeffrey Epstein estaba vinculado a los “niveles más altos” de la Inteligencia estadounidense e israelí, dijo J.D. Vance el lunes.

“Claramente, tenía vínculos con los más altos niveles de los servicios secretos estadounidenses”, declaró el vicepresidente estadounidense al podcaster Joe Rogan, refiriéndose a Epstein. “Claramente, tenía vínculos con los más altos niveles de los servicios secretos israelíes”.

Cuando Rogan señaló que “la mayoría piensa que formaba parte del Mossad”, la agencia de Inteligencia exterior israelí, Vance respondió: “Mossad o CIA o cualquier otro ‘Estado profundo’, ya sea en Estados Unidos, Israel o en algún otro país… o ambas cosas”.

El vicepresidente, que se define como “uno teórico de la conspiración de la primera hora sobre Epstein”, afirmó que los vínculos de Epstein eran con lo que describió como “elementos del ‘Estado profundo’ israelí de orientación izquierdista”, especialmente el ex primer ministro israelí Ehud Barak.

“No es que estuviera estrechamente ligado al ala derecha de la política israelí”, dijo Vance.

Ha habido mucha especulación sobre el hecho de que Epstein trabajara para los servicios secretos israelíes, estadounidenses o incluso rusos.

Sin embargo, no hay ninguna prueba categórica de que Epstein haya trabajado activamente para una agencia de Inteligencia.

No obstante ello, los archivos sobre Epstein documentan la financiación del financista a grupos israelíes, entre ellos los “Amigos de las Fuerzas de Defensa Israelíes” y la organización de colonos Jewish National Fund, así como sus vínculos con miembros de los servicios secretos israelíes en el extranjero.

Una nota del FBI redactada por la oficina local de Los Ángeles en octubre de 2020 informaba que una de sus fuentes había llegado a considerar que Epstein “era un agente reclutado por el Mossad”.

Según el documento, el pedófilo caído en desgracia fue descrito como “entrenado como espía” por los servicios secretos israelíes.

✍️ MEE/ Oscar Rickett

🔗 Haz clic en el enlace de nuestra biografía para leer el artículo completo

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Este, por el contrario, es un comentario publicado en Facebook en el perfil de Domenico Farina:

 

LA SALIDA DE VANCE

por Enrico Tomaselli

 

Está causando mucho ruido la entrevista concedida por el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, al podcast de Joe Rogan, durante la cual lanzó una serie de duras acusaciones contra Israel. No hay nada nuevo en lo que dijo, pero la novedad radica más bien en el hecho que es él quien dice estas cosas.

Dijo que Epstein estaba en contacto con la cúpula de la CIA y del Mossad, que Israel había montado una campaña para sabotear las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, especificando que “algunos funcionarios” del gobierno israelí actúan en este sentido, “porque su objetivo es continuar la campaña militar (…) no por un objetivo concreto, sino simplemente indefinidamente”.

Estas son cosas que se han dicho durante algún tiempo en Estados Unidos, por ejemplo Tucker Carlson, pero dichas por el número dos en la Casa Blanca tienen otro peso completamente diferente. Por el momento, no hay comentarios, ni por parte israelí ni por la misma Casa Blanca. Y será interesante ver si, cuándo y qué deciden decir. ¿Pero cómo se puede interpretar esta llamativa declaración de Vance?

En los últimos días, había salido a la luz la noticia de que la delegación negociadora iraní había enviado precisamente a Vance, a través de un intermediario, un mensaje denunciando los numerosos sabotajes llevados a cabo por el dúo Witkof-Kushner, hombres de confianza de Trump, acusados de ser mendaces, incompetentes y aprovechados.

Tanto los sionistas como el yerno del presidente –Jared Kushner– están muy unidos a Netanyahu.

El hecho de que los negociadores iraníes consideraran útil enviar este mensaje y que identificaran a Vance como el destinatario correcto también merece una reflexión. Durante las negociaciones en Pakistán, de hecho, el vicepresidente parecía completamente incapaz de gestionar la situación y estaba sometido a un estricto control por parte de los dos enviados de Trump. Araghchi y Qalibaf, evidentemente, debieron comprender la incomodidad de Vance y consideraron oportuno aprovecharla, enfatizando –y documentando– el rol nefasto de ambos. Además, sabemos que Vance siempre ha sido cuanto menos escéptico respecto a la agresión contra Irán, al menos, aunque luego tuvo que alinearse con las posiciones oficiales.

Todo esto podría llevar a pensar que, al final, ha encontrado el valor para salir del armario, quitarse unas piedras del zapato y, sobre todo, para distanciarse del trumpismo, quizás en vista de la carrera por la sucesión.

Pero, francamente, esta hipótesis convence poco.

En primer lugar, el hombre no brilla por el valor ni por el espíritu de iniciativa. Y su principal patrocinador –Peter Thiel, de Palantir– no está ciertamente interesado en interponerse en el camino del gobierno estadounidense. Por lo tanto, si descartamos la hipótesis de una iniciativa personal, que le expondría a la hostilidad de los lobbies sionistas estadounidenses, debemos concluir que actúa bajo un mandato. ¿Y de quién, si no del Presidente?

Trump está atrapado entre la espada y la pared, tanto por sus vínculos históricos y estrechos con Netanyahu como por su dependencia del apoyo de los lobbies mencionados (la supersionista Miriam Asdelson es una de sus principales donantes). En consecuencia, se encuentra atado a este bloque de poder interno-externo, incluso sin importar si puede ser chantajeado o no por él debido a sus conexiones con Epstein. Pero al mismo tiempo es consciente de que en esta etapa los intereses estratégicos estadounidenses e los israelíes coinciden muy poco, y probablemente también que le están maniobrando –algo que, para un sujeto egocéntrico y narcisista, ciertamente no es bien recibido.

Por lo tanto, es posible que la salida de Vance sirva para poner en dificultades al bloque sionista, para de ese modo recuperar más libertad de acción para la Casa Blanca.

Al fin y al cabo, Trump —que tiene olfato para esto— sabe bien que la popularidad de Israel en Estados Unidos está en sus mínimos niveles, y que, por lo tanto, un ataque tan frontal, incluso si se lleva a cabo con guantes de seda, obligará a Netanyahu y sus grupos de presión a ponerse a la defensiva. Para salir de la trampa de Ormuz, debe escapar de las garras de Israel.

#TGP #Usa #Israele #Epsteinfiles

Fonte: https://www.facebook.com/enrico.tomaselli/posts/10163714350473285?rdid=jdCOjLJBFM0PSxvX#

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En realidad, es probable que estemos presenciando un episodio de encubrimiento de uno de los asuntos más clamorosos de la historia contemporánea. Y de la cual, curiosamente, no hay rastro en la gran prensa. La administración Trump parece estar intentando obstaculizar en todas las formas posibles la investigación judicial sobre los hechos relacionados con Epstein, tal como se puede leer en este artículo publicado en Instagram:

El Departamento de Justicia afirma que ya no hay cómplices de Epstein. ¿Entonces por qué está obstaculizando esta investigación?

En este momento, el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, está llevando a cabo la que, según su oficina, es la única investigación penal en curso sobre Jeffrey Epstein en Estados Unidos.

La investigación está enfocada en el Rancho Zorro de Epstein, donde algunas sobrevivientes, entre ellas Maria Farmer y Annie Farmer, describieron presuntos abusos.

Pero hay un problema: Torrez alega que el Departamento de Justicia pasó más de 130 días negándose a entregar los documentos federales no censurados que sus investigadores dicen que necesitan para identificar a víctimas, testigos y potenciales cómplices.

En consecuencia, la pregunta es esta: si la administración Trump insiste diciendo que no hay otros cómplices de Epstein… ¿por qué impide que los investigadores lo descubran por sí mismos?

En resumen, si no hay nada más que descubrir, nadie a quien incriminar, si no hay nada que ocultar… ¿por qué no entregar los documentos?

En cambio, el fiscal general de Nuevo México está acusando públicamente al Departamento de Justicia de obstruir una investigación penal en curso.

Se trata de un fiscal que intenta investigar presuntos casos de trata y abuso sexual y que afirma que el gobierno federal está reteniendo las pruebas que su oficina necesita.

Si el Departamento de Justicia tiene razón, la transparencia debería demostrarlo. Si está equivocado, las víctimas merecen saberlo. En todo caso, el pueblo estadounidense merece una explicación.

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Y además está este artículo en Instagram, que cuenta cómo el Departamento de Justicia de Estados Unidos está haciendo desaparecer documentos que acusan a Trump:

 

El Departamento de “Justicia” de Trump retiró discretamente los documentos que demostraban que el FBI había realizado varias entrevistas con una mujer que había acusado a Donald Trump de agredirla sexualmente cuando tenía entre 13 y 15 años.

El periodista de investigación Roger Sollenberger dio la noticia el mes pasado, y el Daily Beast confirmó posteriormente sus hallazgos.

Un único resumen de una entrevista del FBI que data de julio de 2019 sigue siendo accesible en la base de datos pública del Departamento de Justicia dedicada a Epstein. Eso es todo.

Un documento que, según se informa, catalogaba al menos otras tres entrevistas formales —realizadas en agosto y octubre de ese año— ya no está disponible en su dirección web original.

Trump ha negado cualquier ilícito relacionada con Jeffrey Epstein. El 17 de febrero, a bordo del Air Force One, dijo a los periodistas que había sido “exonerado” de los documentos. “No tengo nada que ocultar”, afirmó.

Entonces, ¿por qué está escondiendo los documentos?

📸: International Business Times

 

Publicado por Marco Tosatti en español el 17 de julio de 2026, en https://marcotosatti.com/2026/07/17/laccusa-di-vance-su-epstein-e-il-mossad-trump-un-passato-che-non-passa-e-la-trappola-iraniana/

Traducción al español por: José Arturo Quarracino

 

 

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