Musulmanes, mezquitas. El dilema de los obispos católicos. Bernardino Montejano.

Marco Tosatti

 

Estimados amigos y enemigos de Stilum Curiae: el profesor Bernardino Montejano, a quien agradecemos de todo corazón, les presenta estas reflexiones sobre la Iglesia y el islam. Que disfruten de la lectura y compártanlas.

§§§

MUSULMANES, MEZQUITAS

Como la Iglesia Católica vive todavía en el “hacer lío” del papado anterior, hoy nos encontramos con posturas públicas radicalmente enfrentadas.

Por un lado, la del obispo italiano Antonio Suetta, quien sostiene: “hay que predicarles a los musulmanes para convertirlos”.

Por otro, el agustino de nuestra Parroquia de San Martín de Tours, Alejandro Moral Antón, quien en una entrevista publicada en La Nación 13/6/26, afirma que “La paz está en riesgo y no podemos continuar con divisiones absurdas” y “Alá es Dios también, hay que rezarle, Y no estoy diciendo una herejía”.

  Pero la gran confusión es alimentada por el arzobispo de Detroit, Mons. Edward Weisenburger, quien participó recientemente en la inauguración de una nueva mezquita y sede del Instituto Islámico de América en Dearborn Heights (Michigan). Durante su intervención, uso palabras muy elogiosas hacia la comunidad musulmana y su nuevo centro religioso.

El arzobispo, al llegar a la futurista mezquita Imam Al-Hasanain, afirmó que en la mezquita se sentía «plenamente la presencia divina», algo que llama la atención al tratarse de un prelado católico. «No hay lugar donde sienta mayor honor, fraternidad y bondad, y desde el momento en que llegué a esta hermosa propiedad hoy, sentí plenamente la presencia divina», explicó.

Y continuó afirmando que «todas las iglesias, todas las mezquitas, todas las sinagogas, todos los lugares donde Dios se manifiesta y toca con su dedo son sagrados».

«Este es un lugar verdaderamente maravilloso y sagrado», remarcó después de forma aún más sorprendente, «un lugar que, creo, llevará a toda la humanidad a una comunión más profunda con nuestro único Dios». Para Mons. Weisenburger, se trataba de un día de «gran, gran alegría», porque se había «establecido un nuevo lugar de santidad en la comunidad».

Resulta difícil armonizar estas afirmaciones con la fe de la Iglesia, según la cual la única comunión posible con Dios es la que se realiza a través de la salvación por la muerte y resurrección de Jesucristo. También creemos los católicos que Dios no se ha manifestado en el islam, sino que la auténtica Revelación es propia de Israel en el Antiguo Testamento y de la Iglesia en el Nuevo. En ese contexto, no es posible hablar de lugares sagrados que no sean cristianos, a no ser que sea en un sentido meramente subjetivo.

Ante tanto disparate recurrimos a dos argumentos de autoridad que iluminan la cuestión:

En primer lugar, el Salmo 115: “Nuestro Dios está en los cielos, todo cuanto le place lo realiza. Plata y oro son sus ídolos obra de mano de hombre. Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen, tienen nariz y no huelen. Tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, ni un solo susurro en su garganta. Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza” (Biblia de Jerusalén, Desclée, Bilbao, 1975, p. 823)

En segundo lugar, Santo Tomás de Aquino quien el la “Suma contra los gentiles”, escribe: “Mahoma, que sedujo a los pueblos prometiéndoles los deleites carnales a cuyo deseo los incita la misma concupiscencia. En conformidad con las promesas, les dio sus preceptos, que los hombres carnales son prontos para obedecer, soltando las riendas al deleite de la carne… Introdujo entre lo verdadero muchas fábulas y falsísimas doctrinas… Afirmó que era enviado por las armas, señales que no faltan a los ladrones y tiranos. Le creyó desde el principio … gente incivilizada que moraba en el desierto, ignorante totalmente de lo divino, con cuyas huestes obligó a otros a admitir su ley. Ningún oráculo de lo divino de los profetas que lo precedieron da testimonio de él… desfigura totalmente la enseñanza del Antiguo y Nuevo Testamento, haciendo un relato fabuloso…. Prohibió astutamente a sus secuaces la lectura del Antiguo y Nuevo Testamento para que no fueran convencidos por ellos de su falsedad” (Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1967, T. I., págs. 109/110).

Esta es la verdad, la que afirma nuestra fe en Dios trinitario, Uno y Trino, contra tanta confusión, surgida incluso de la Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas (Nostra aetate) del último Concilio, en la cual se alaba a los musulmanes, “que adoran a un único Dios y veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios” (Documentos del Vaticano II, B.A.C., Madrid, 1968, p. 615).

Buenos Aires, julio 9 de 2026.

Bernardino Montejano

§§§

Aiutate Stilum Curiae

IBAN: IT79N0200805319000400690898

BIC/SWIFT: UNCRITM1E35

***

Stilum Curiae lo trovate anche qui:

https://www.instagram.com/sanpietrotos/

https://vk.com/stilumcuriae

https://www.facebook.com/marco.tosatti/

https://www.facebook.com/profile.php?id=100063593462822

https://t.me/marcotosatti

www.linkedin.com/in/marco-tosatti-77b42a21

https://x.com/MarcoTosatti

***

banner pro vita

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *

Questo sito utilizza Akismet per ridurre lo spam. Scopri come vengono elaborati i dati derivati dai commenti.

Se hai letto « Musulmanes, mezquitas. El dilema de los obispos católicos. Bernardino Montejano. » ti può interessare:

Torna in alto