¿Quién manda realmente en la Iglesia? (Visible, por supuesto…). Claudio Gazzoli

 

 

 

Marco Tosatti

 

Muy estimados StilumCuriales, un fiel amigo de nuestro sitio, Claudio Gazzoli, ofrece a vuestra atención estas reflexiones sobre el estado de la Iglesia. Disfruten la lectura y la meditación…

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¿QUIÉN MANDA REALMENTE EN LA IGLESIA? Visible, por supuesto

 

Por deformación profesional estoy acostumbrado a juzgar los eventos y las circunstancias basándome en los modelos que suelo aplicar en mi trabajo. Sobre la base de ellos intentaré dar una evaluación de lo que está ocurriendo, lamentablemente, en la Iglesia, en su forma visible.

DISEÑO y DESARROLLO son dos términos fundamentales para describir cualquier actividad humana que tenga como objetivo concretar una idea y su posterior difusión, no necesariamente de tipo económico o comercial. Esta expresión, compuesta por dos términos, se utiliza, sólo para dar un ejemplo autorizado, treinta y cinco veces según la norma técnica internacional más importante en el campo de suministros aeroespaciales y militares (ISO 9100). Aunque los dos términos que la componen nunca se usan por separado.

El vínculo también es temporal, casi de causa y efecto: el desarrollo es posterior al diseño, constituye su efecto.

¿Puede haber DESARROLLO sin DISEÑO? Yo diría que NO, precisamente porque no puede haber un efecto sin una causa.

Ejemplo: “germinación y crecimiento” (refiriéndose a un árbol): aunque puede haber germinación sin crecimiento, no puede haber crecimiento sin germinación.

Para resumir, por DISEÑO se entiende el proceso creativo de idear el propósito que luego debe concretarse. Esta actividad está fuertemente condicionada por los objetivos que se propone la organización, por su estrategia, por lo que se denomina negocio central. Por esta razón, el diseño está dirigido por la Alta Dirección.

Por DESARROLLO nos referimos a todas esas modalidades que deben implementarse para lograr el resultado final, en términos de producto o, más generalmente, de cambios que se pretenden hacer en un sistema complejo. En el ámbito industrial, el desarrollo de un producto consiste en la realización del prototipo, su ingeniería y su posterior diseño, hasta llegar al mercado final. Por tanto, esta actividad es CONSECUENCIA del diseño, se sitúa a un NIVEL INFERIOR, más práctico y menos creativo.

Ahora venimos a nosotros. Hay dos acontecimientos que me han llamado especialmente la atención en los últimos días.

La primera se refiere a la homilía del Papa el 25 de enero por la solemnidad de la conversión de San Pablo Apóstol, de la que cito un fragmento, destacando algunas particularidades, como ya han hecho otros comentaristas:

“Mi querido predecesor, el Papa Francisco, observó que el camino sinodal de la Iglesia Católica ‘es y debe ser ecuménico, así como el camino ecuménico es sinodal‘ (Discurso a S.S. Mar Awa III, 19 de noviembre de 2022). Esto se reflejó en las dos Asambleas del Sínodo de Obispos en 2023 y 2024, caracterizadas por un profundo celo ecuménico y enriquecidas por la participación de numerosos delegados fraternales. Creo que esta es una senda para crecer juntos en el conocimiento mutuo de las respectivas estructuras y tradiciones sinodales. Al mirar hacia el 2000º aniversario de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús en 2033, comprometámonos a seguir desarrollando las prácticas sinodales ecuménicas y a comunicarnos mutuamente lo que somos, lo que hacemos y lo que enseñamos (cf. Por una Iglesia sinodal, 137-138)”.

En ocho líneas, los términos “ecuménico” y “sínodo” aparecen diez veces. La técnica de la repetición, que funciona muy bien con los niños para hacer memorizar palabras, pero, sobre todo, para asimilar su contenido.

El segundo acontecimiento se refiere a la homilía (?) que el cardenal Parolin, secretario de Estado, pronunció en Copenhague en la catedral luterana (¡sic!) el mismo día que la homilía del Papa mencionada anteriormente.

Cito algunos extractos de la web de Vatican News:

Refiriéndose a la Carta de San Pablo a los Efesios, de la que se toma el tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el secretario de Estado recuerda que la unidad en la Iglesia no es uniformidad, sino que debe considerarse “comunión viva en diversidad”. Y observa que “la unidad no proviene de lo que producimos; es un don del Espíritu”, razón por la cual “católicos y luteranos“, explica, “ya pueden reconocerse mutuamente como miembros del mismo Cuerpo de Cristo, a pesar de las diferencias históricas y litúrgicas“.

La Iglesia sigue siendo creíble no gracias al poder, los números o las estrategias, sino cuando la fe se convierte en testimonio vivido, expresado y traducido en actos concretos de liberación, justicia y misericordia que restauran la dignidad y abren caminos hacia la verdadera libertad“.

La salud de la Iglesia no se mide por números o éxitos, sino por la capacidad de “caminar con Cristo y permanecer cerca de Él“.

El Espíritu Santo no elimina las diferencias, sino que las armoniza.

El cardenal, refiriéndose a la Carta a los Efesios, ofreció una reflexión refinada sobre la esencia de la unidad. Esta, aclaró, no es la uniformidad gris de un pensamiento único, sino una comunión viva y palpitante que encuentra su riqueza precisamente en la diversidad. Un regalo gratuito del Espíritu, no un producto de nuestros esfuerzos fatigosos.

Aquí tampoco pretendo entrar en los méritos de declaraciones individuales; ya lo han hecho comentaristas mucho más preparados que yo.

Sólo una nota entre las muchas que pasan por mi mente, después de los escandalosos acontecimientos de los últimos días que tuvieron lugar en una de las iglesias más prestigiosas del cristianismo, incluso los soldados y fariseos caminaron cerca de Cristo por el camino impermeable hacia el Calvario. Solamente señalo, en particular, que “la fe se convierte en un testimonio vivido, expresado y traducido en actos concretos de liberación, justicia y misericordia que restauran la dignidad y abren caminos de verdadera libertad”, una afirmación que constituye la síntesis, aunque débilmente disimulada, del PROYECTO de UNA ÚNICA RELIGIÓN, la primera fase obviamente hacia la única religión mundial.

Este PROYECTO prevé, como se ha destacado anteriormente, el DESARROLLO con el propósito de su implementación definitiva. La homilía del Papa, pronunciada el mismo día, presenta precisamente el DESARROLLO del PROYECTO ilustrado por el cardenal Parolin. Estas ocho líneas presentan los INSTRUMENTOS para llevar a cabo el PROYECTO, explicando las modalidades: el camino sinodal debe ser ecuménico, el camino ecuménico debe ser sinodal, la necesidad de comunicación recíproca y el conocimiento mutuo.

Si tengo que llevar a cabo el proyecto de un campo de fútbol, planearé “aplanar” el terreno, conocer su composición, eliminar todas las protuberancias, rellenar los huecos, nivelar las pendientes, eliminar las piedras que hacen tropezar, rodar la última rugosidad.

Así que surge una pregunta espontánea: ¿quién manda realmente en la Iglesia?

Para nosotros el PROYECTO, el de la SALVACIÓN ETERNA, no de la paz, de los “pobres”, de la “justicia social”, de la igualdad de derechos, de la Religión Única Mundial, pertenece exclusivamente a Nuestro Señor Jesucristo, el DESARROLLO es tarea de la Iglesia Católica Romana en su vestimenta prerrevolucionaria.

 

Claudio Gazzoli

 

Publicado en italiano por Marco Tosatti el 29 de enero de 2026, en https://marcotosatti.com/2026/01/29/chi-comanda-davvero-nella-chiesa-visibile-ovviamente-claudio-gazzoli/

Traducción al español por: José Arturo Quarracino

 

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