Marco Tosatti
Muy estimados StilumCuriales, ofrecemos a vuestra atención este artículo publicado por Il Tempo, a quien agradecemos su cortesía. Una confirmación de hasta qué punto la elección de Jorge Mario Bergoglio de Santa Marta como residencia estuvo motivada por inseguridades psicológicas y por la voluntad de control más que por otra cosa. Feliz lectura y difusión.
§§§
Los primeros pasos de León XIV al frente de la Iglesia están satisfaciendo ampliamente las expectativas de los cardenales que lo eligieron. Los más eminentes buscaban, en efecto, un buen pastor, pero confiaban aún más en que el nuevo pontífice pudiera reequilibrar esa forma de gobierno que, bajo el pontificado de Bergoglio, había asumido derivas autoritarias y desestabilizado al clero y a los fieles con numerosos actos considerados demasiado atrevidos.
En primer lugar, León restableció -con bondad pero con firmeza- la dignidad debida al Sumo Pontífice con gestos pequeños pero significativos.
El nuevo Papa acepta de buen grado el beso en la mano como una forma de respeto y reverencia, pero ¡ay de quien le pide una selfie, un símbolo de decadencia pop a la que Bergoglio se había acostumbrado en gran medida!
También el aspecto exterior ha vuelto a ser el propio del sucesor de Pedro, con un atuendo más apropiado y formal: el Papa lleva la vestimenta coral (el roquete y la muceta roja sobre la sotana) en las ocasiones formales y lleva a diario el anillo del pescador recibido el domingo pasado.
Además, desde la noche de las elecciones, Leone no ha dormido en Santa Marta, prefiriendo quedarse temporalmente en la casa habitada por el cardenal en el Palazzo del Santo Oficio.
El Papa rompió los sellos del apartamento papal en el tercer piso del Palacio Apostólico al ver las habitaciones donde vivieron todos sus predecesores desde 1870 hasta 2013 y donde tiene la intención de instalarse tan pronto como se hayan realizado las obras de renovación necesarias.
Durante los doce años de su estancia en Santa Marta, Francisco causó, en primer lugar, diversos problemas de orden público y de seguridad, pero también económicos.
Los famosos “cincuenta metros cuadrados” en los que Bergoglio se alojó en el hotel destinado a los cardenales en el Cónclave se han ido convirtiendo poco a poco en numerosas habitaciones hasta ocupar todo el segundo piso.
En los últimos años se ha preparado una cocina, una sala de recepción, una capilla privada y varias habitaciones para sus colaboradores más cercanos, lo que hace que los espacios de Santa Marta utilizados por el pontífice sean mucho más grandes que el histórico apartamento papal.
Todo esto implicó numerosas obras, pero sobre todo mantenimiento, por no hablar de la duplicación de la seguridad que, en cualquier caso, debe garantizarse en el Palacio Apostólico, lo que hizo necesaria la contratación de nuevos agentes de gendarmería y el alistamiento de numerosos guardias suizos más que en el pasado.
Los costes de la operación, que son cualquier cosa menos pauperistas, han aumentado a lo largo de los años, alcanzando en el último período del reinado de Francisco la cifra hiperbólica de casi doscientos mil euros mensuales para administrar Santa Marta.
Por lo tanto, León ha decidido desempeñar su función con dignidad y sabiduría: vivirá donde siempre se han alojado los Papas y Santa Marta volverá a su uso ordinario.
Publicado en italiano por Marco Tosatti el 31 de mayo de 2025, en https://marcotosatti.com/
Traducción al español por: José Arturo Quarracino
§§§
Aiutate Stilum Curiae
IBAN: IT79N0 200805319000400690898
BIC/SWIFT: UNCRITM1E35
ATTENZIONE:
L’IBAN INDICATO NELLA FOTO A DESTRA E’ OBSOLETO.
QUELLO GIUSTO E’:
IBAN: IT79N0 200805319000400690898
***
