Marco Tosatti
Queridos StilumCuriali, José Arturo Quarracino, a quien agradecemos de corazón, nos ofrece estas reflexiones sobre Argentina y su presidente, Javier Milei. Que disfruten de la lectura y la difusión.
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Javier Milei: la mentira hipócrita como política de Estado
En un pésimo ejemplo de ejercicio de la presidencia de la Nación, Javier Gerardo Milei no sólo obra en forma contraria a la ética y la moral, sino también y, además, contradiciendo la fe religiosa que dice profesar, alabando a mafiosos como Al Capone y a evasores fiscales, promoviendo la mentira como política de Estado
En nuestro último artículo pusimos de relieve la crueldad con la cual el presidente Javier Gerardo Milei ejerce su cargo, crueldad que termina manifestándose como una patología totalmente irracional contra los más débiles y vulnerables de la comunidad argentina, como si fueran los culpables de causar el déficit fiscal contra el cual supuestamente combate el primer mandatario.
Pero hay también otra “virtud” deplorable en el accionar presidencial, como es la hipocresía o mentira con la que se desempeña en el ejercicio de su cargo.
Nos referimos a dos circunstancias, en las que ha quedado a la vista de todo el mundo la actitud mendaz de quien se ha manifestado admirador de Al Capone, definiéndolo como un “héroe”.
1. La primera de las circunstancias se refiere a la condena verbal que don Javier Milei ha hecho de la política estatal de endeudamiento practicada por las anteriores gestiones presidenciales en Argentina. Condena que no sólo ha manifestado siendo candidato a legislador, sino también como presidente electo. “Endeudarse no es de liberal”, “endeudarse es lo más antiliberal que existe”, porque “carga sobre las espaldas de las generaciones futuras una deuda contraída por los políticos populistas”, etc.
Manifestó esta condena ya en 2019, apenas empezaba a ocupar un lugar en la escena pública, como analista e influencer, en una publicación en la ex Twitter (hoy X):
Como se puede apreciar, dicho explícitamente, “la deuda pública es inmoral”, porque “la generación actual se roba los ingresos de generaciones futuras”, razón por la cual “un gobierno que endeuda jamás podrá ser liberal”. Claro y tajante. Los mismos conceptos los repitió siendo presidente electo, el 4 de diciembre de 2023, en una entrevista televisiva: “no es de liberal endeudarse, […] estás financiando la fiesta de las generaciones presentes contra los ingresos de las generaciones futuras, gente que ni siquiera votó o ni siquiera nació”.
Pero lo que escribió con la mano para promocionarse, Milei lo borró con el codo siendo presidente, ya que a lo largo de su gestión ha instituido un festival de especulación financiera a través de la emisión de títulos y bonos públicos nacionales, mediante un mecanismo que en los primeros 11 meses de su presidencia incrementó la deuda pública en aproximadamente 92.000 millones de dólares (u$s 92.000 millones), y en abril de este año se endeudó con el FMI en 20.000 millones de dólares (u$s 20.000 millones), a pesar de haber impulsado el blanqueo de 22.000 millones de dólares (u$s 20.000 millones) no declarados de individuos argentinos y de seguir endeudándose con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, etc., por otros u$s 10.000 millones de dólares (u$s 10.000 millones)[1].
Pero a pesar de esta contradicción hipócrita, el presidente Milei se sigue reivindicando como “liberal”, desmentido por economistas argentinos y extranjeros que lo conocen bien y son liberales o libertarios coherentes (Diego Giacomini, Carlos Rodríguez, Roberto Cachanosky, Carlos Maslatón, Carlos Melconián, Saifedean Ammous).
2. La otra circunstancia en la que Milei actuó contradictoriamente -o más bien esquizofrénicamente- ha sido en el famoso caso de la criptoestafa $LIBRA, promocionada inicialmente por él en la famosa tarde del 14 de febrero de este año. En el artículo Javier Milei y la criptoestafa: $LIBRA c’est moi! hemos brindado un resumen de todas las afirmaciones mendaces que formuló el presidente argentino respecto a la maniobra. La más evidente de todas ha sido la de desligarse totalmente del asunto, diciendo que él solamente había visto el anuncio y que lo había replicado, aunque en realidad la primera publicación en Internet fue la del mismo Milei. Hasta se cansó de decir que no conocía ni tenía relación alguna con el impulsor del proyecto (el hasta entonces desconocido Hayden Mark Davis).
Pero, lamentablemente para él, la mentira del presidente Milei se cayó estrepitosamente. En estos últimos días se ha hecho público que 15 días antes de la ejecución de la estafa, el impulsor del proyecto y don Javier habían firmando un acuerdo de confidencialidad sobre el tema, en un encuentro en la Casa de Gobierno que Milei mismo, no Davis, se encargó de promocionar públicamente. En el artículo Caso $LIBRA: Milei firmó con Davis un acuerdo confidencial, quince días antes del lanzamiento y colapso del criptoactivo, el periodista Hugo Alconada Mon ha brindado todos los detalles del procedimiento llevado a cabo a fines de enero, además de poner en evidencia otra gran afirmación mendaz de Milei, respecto a que él se había limitado a “copiar de una página de Internet el ‘contrato’ para adquirir la memecoin $LIBRA -un código de 44 letras y números-“, cuando en realidad ese código alfanumérico no estaba disponible en Internet en el momento en que lo posteó Milei.
En síntesis: el presidente Milei dijo en forma reiterada y pública que no conocía al emprendedor yanqui, pero en realidad lo conocía al punto de haber firmado con él un acuerdo de confidencialidad, 15 días antes de lanzarse el proyecto.
¿Puede un presidente de un país serio mentir en forma flagrante y continua, y cuándo se confirma la mentira puede seguir en el cargo? ¿Puede un presidente que se auto percibe judío incumplir el octavo mandamiento de la Torá, y seguir en el cargo? ¿Mentir en forma alevosa y persistente no es ponerse al servicio del padre de la mentira, enemigo de Dios Yahvé o el Uno, como le gusta decir al presidente Milei? ¿No hay ninguna autoridad religiosa que lo corrija, o son todos parte del ejército infernal que traiciona a Dios con sus acciones, aunque pronuncien Su Nombre en vano, violando el segundo mandamiento de la Torá?
José Arturo Quarracino
26 de diciembre de 2025
[1] Según el investigador argentino Alejandro Olmos Gaona, “en diciembre de 2023 el monto de la deuda [pública estatal argentina] era de US$ 370.664 millones, al 31/10/2024 es de US$ 462.553 millones, a los que deben sumarse los cupones atados al PBI, que suman US$ 12.482 millones, lo que totalizan US$ 475.035 millones”, 23 de noviembre de 2024, en https://urgente24.com/
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