Marco Tosatti
Estimados StilumCuriales, ofrecemos a vuestra atención este post publicado en Facebook por Alessandro Volpi –a quien agradecemos de corazón- sobre el enfrentamiento entre Donald Trump y Elon Musk. Disfruten la lectura y la difusión.
§§§
El enfrentamiento entre Donald Trump y Elon Musk, entre el presidente de Estados Unidos y el hombre más rico del mundo, quien fue su principal financiador en la campaña electoral, comenzó de manera silenciosa y explotó de manera grandilocuente, con las peores acusaciones mutuas. Musk llegó a poner en duda el involucramiento de Trump en el muy escabroso “caso Epstein” y a plantear la hipótesis de la creación de un nuevo partido para vencer al actual presidente.
Las razones de esta explosión son muchas y no son fáciles de resumir. Trataré de enumerar algunas de ellos.
La primera, en mi opinión decididamente relevante, es la señal que Trump quería dar a los Tres Grandes -a BlackRock, Vanguard y State Street- y en general a ese tipo de finanzas, ciertamente no en buenos términos con Musk. Los tres fondos eran y siguen siendo grandes accionistas de Tesla, pero siempre han mostrado cierta hostilidad hacia Musk al que querían sustituir al frente de Tesla, a pesar de su 13%, ya en 2018 y al que reprochaban la pésima compra de Twitter, que causó importantes pérdidas de valor para la compañía.
Los mismos grandes fondos, además, no apreciaron ciertamente el posicionamiento decisivo de Musk en apoyo a Trump y, paradójicamente, luego de la elección del mismo Trump, cuando las acciones de Tesla se dispararon, alcanzando una capitalización de un billón de dólares, comenzaron a reducir su participación en la empresa.
De hecho, a los ojos de BlackRock y compañía Trump era un gran peligro de inestabilidad de los mercados bursátiles cotizados como demostraron los datos de los primeros meses después de la toma de posesión y contra el que había que luchar, afectando obviamente también a su principal sostén. Por otro lado, la inestabilidad generada por Trump y la sobrevaloración lograda por Tesla a raíz del vínculo con el presidente estadounidense asustó a algunos de los grandes clientes de BlackRock, como el fondo de profesores estadounidense, que han pedido a Larry Fink que sea más cauteloso en su exposición a este valor.
En consecuencia, en el núcleo del enfrentamiento entre las altas finanzas de los grandes gestores y de los grandes bancos, empezando por el JP Morgan de Jamie Dimon, y Trump, culminando con el juego crucial de la compra de los títulos de la cada vez más peligrosa deuda federal de Estados Unidos, de la que los mismos fondos han amenazado con la posible venta, con efectos devastadores sobre el coste de los intereses, la figura de Musk se ha vuelto cada vez más engorrosa.
Para ser aún más claros, en el conflicto interno del capitalismo financiero estadounidense, los Tres Grandes han entendido que pueden pedir la cabeza de Musk a un Trump atacado también por la Reserva Federal.
Pero en este sentido pesó un segundo elemento, parcialmente ligado al primero. La destitución de Musk, luego de su renuncia al Doge, significa su drástica reducción de personal en el campo fundamental de la inteligencia artificial, donde otras figuras cercanas a Trump y con las que Musk ha visto deteriorarse sus relaciones están presionando para jugar un rol crucial. Se trata, entre otros, de Peter Thiel y Larry Ellision, que ambicionan tener un peso decisivo en la perspectiva de una amplia financiación federal para este sector. La hostilidad de Thiel hacia Musk se inserta también en la aversión que siempre ha madurado hacia el sudafricano por parte de la derecha estadounidense, decididamente pro-trumpiana; una derecha radical, liderada por Steve Bannon, que siempre ha condenado la naturaleza “tecno feudal” del capitalismo de Musk y sus orígenes “propio de inmigrantes”.
Este tipo de duras reservas hacia el multimillonario se remontan también a los ataques de los ministros clave de la administración Trump, empezando por Bessent y Lutnick, y por los jefes de los departamentos federales todavía muy influyentes, afectados por la acción brutal de Doge, empezando por el de Defensa, seguramente hostil a la idea muskiana de acelerar el proceso, ya en marcha desde hace algún tiempo. de su privatización.
Por último, hay que considerar los rasgos del poder personal de Trump, a quien no le gustaron las excesivas exposiciones de Musk, sus críticas, a menudo no demasiado mediatizadas, respecto a varios actos presidenciales y, en particular, de las del Gran y Hermoso Proyecto de Ley. Trump no quiere, de ninguna manera, ser considerado la cabeza de un equipo y ha construido su fortuna electoral sobre la base de la capacidad de presentarse como el único y verdadero intérprete del “espíritu estadounidense”, sin mediación de ningún tipo.
En este sentido, la adhesión a la visión MAGA tiene, para Trump, rasgos fideístas, los únicos en condiciones de hacer menos evidente el desapego con la realidad en caso de fracaso. Musk era demasiado invasivo incluso en la figura del sumo sacerdote del culto trumpiano y, además, la solidez de su relación con Trump habría comprometido el otro gran elemento de la estrategia de Trump, constituido por la imprevisibilidad absoluta: sólo a través de la posibilidad de cambiar todo en cualquier momento el ex magnate cree que puede ser interpretado como el artífice del destino colectivo, político y principalmente financiero.
Una última consideración tiene que ver con el futuro de Musk, que es muy nebuloso dada justamente su marcada dependencia de la presidencia de Trump. Con la victoria de Trump, Tesla explotó y ahora se desploma, pero aún mantiene indicadores sobrevalorados como una relación precio/beneficio de 161, que tendrá que descontar el fin de los subsidios anunciados en el ya mencionado Big, Beautiful Art, no en vano, objeto de las críticas de Musk, y la agresión de las agencias de rating. El hombre más rico del mundo corre un grave riesgo de colapso rápido y esto es también un testimonio evidente de la crisis abismal del capitalismo.
Publicado originalmente en Italiano por Marco Tosatti el 7 de junio de 2025, en https://marcotosatti.com/
Traducción al español por: José Arturo Quarracino
§§§
Aiutate Stilum Curiae
IBAN: IT79N0 200805319000400690898
BIC/SWIFT: UNCRITM1E35
ATTENZIONE:
L’IBAN INDICATO NELLA FOTO A DESTRA E’ OBSOLETO.
QUELLO GIUSTO E’:
IBAN: IT79N0 200805319000400690898
***

